Amar es encontrar en la felicidad de otro la propia felicidad
Amar es encontrar en la felicidad de otro la propia felicidad . Esta frase, atribuida con frecuencia a Gottfried Wilhelm Leibniz , encierra una de las verdades más profundas y exigentes de la experiencia humana. Amar no es poseer, no es dominar, no es esperar recompensa. Amar es una forma de expansión del ser, un acto silencioso y poderoso mediante el cual el bienestar del otro se convierte en motivo genuino de alegría personal. Cuando se ama de verdad, la línea que separa el “yo” del “tú” se vuelve más tenue, y en esa delicada fusión nace una felicidad compartida que no depende del ego , sino de la conexión. En una época donde las relaciones suelen medirse por lo que se recibe y no por lo que se entrega, esta idea resulta casi revolucionaria. Vivimos rodeados de mensajes que exaltan el éxito individual, la autosuficiencia y la gratificación inmediata. Sin embargo, el amor auténtico propone algo distinto: desplazar el centro. Significa mirar al otro con atención plena, comprender sus ...