La memoria es frágil y el transcurso de una vida es breve
La memoria es frágil y el transcurso de una vida es breve , y en esa combinación silenciosa se esconde una de las verdades más delicadas de la existencia humana. Creemos que recordaremos todo, que los momentos importantes quedarán grabados como estrellas fijas en el cielo de la mente , pero el tiempo demuestra lo contrario. Los recuerdos no se evaporan de golpe; se desgastan lentamente, como piedras pulidas por el paso constante del agua . Un rostro amado pierde nitidez, una voz se vuelve un eco distante, una emoción intensa se transforma en una sensación difícil de nombrar. No es que olvidemos porque no nos importe, sino porque la memoria no fue hecha para cargarlo todo. Vivimos convencidos de que habrá tiempo después, tiempo para volver, para decir lo que faltó, para revivir lo que nos hizo sentir vivos. Sin embargo, la vida avanza con una ligereza implacable. Un día sucede a otro sin pedir permiso, y cuando miramos atrás, descubrimos que años enteros han pasado como si fueran un su...