El amor es la única cosa que crece cuando se reparte
El amor es la única cosa que crece cuando se reparte. Esta frase, tan sencilla en apariencia, encierra una verdad profunda que contrasta con la lógica dominante de nuestra sociedad , donde casi todo se mide en términos de ganancia, acumulación y competencia. Vivimos en un mundo que nos enseña a guardar, a proteger lo propio, a desconfiar del otro, como si compartir fuera sinónimo de perder. Sin embargo, el amor desafía esa regla: cuanto más se entrega, más se multiplica, y cuanto más se encierra, más se marchita. En una realidad marcada por la desigualdad, la indiferencia y el individualismo, el amor se convierte en un acto de resistencia . Amar no es solo un sentimiento íntimo, es una postura política, una decisión consciente de mirar al otro como un igual, de reconocer su dignidad y su valor. En una sociedad que normaliza la exclusión y la violencia, amar es negarse a aceptar la deshumanización como algo inevitable. Es elegir la empatía frente al odio, la solidaridad frente al egoís...