El amor es un acto de fe
Hay personas que creen que el amor nace de la certeza, de la seguridad absoluta de que alguien jamás va a irse, jamás va a cambiar y jamás va a romper aquello que prometió. Pero la verdad es mucho más humana, mucho más frágil y mucho más profunda. El amor nunca ha sido una garantía. Nunca ha sido un contrato blindado contra el dolor. Amar es mirar a alguien sabiendo que podría herirte y aun así elegir quedarte. Amar es abrir la puerta de uno mismo sin conocer el futuro que entrará por ella. Por eso el amor, en su forma más real, es un acto de fe . La fe no siempre tiene que ver con religiones o templos. A veces la fe es simplemente apostar el corazón por algo que no puedes comprobar. Es confiar aunque no tengas pruebas suficientes. Es sostener algo invisible porque dentro de ti existe la convicción de que vale la pena. Y exactamente así funciona el amor. Nadie puede prometerte eternidad. Nadie puede jurarte que nunca cambiará. Nadie puede asegurarte que dentro de diez años seguirá mir...